“La vida cotidiana también rehabilita”
Opinión de Esther Díaz Martín, terapeuta ocupacional en Casablanca El Viso
Recibir un reconocimiento en la 4.ª edición de los Premios de la Fundación Adopta Un Abuelo ha sido una alegría, pero sobre todo una responsabilidad. Trabajo cada día con una idea sencilla: la vida cotidiana también rehabilita. No son solo las tablas de ejercicios; es peinarse a su ritmo, elegir la ropa, poner la mesa, cuidar una planta, recordar una receta. Cuando esas pequeñas decisiones vuelven a estar en manos de la persona, se activa algo más que la musculatura: se activa la identidad.
En Casablanca El Viso buscamos eso: objetivos funcionales con nombre y apellidos. Empezamos evaluando qué importa a cada residente y, a partir de ahí, diseñamos intervenciones alcanzables. Muchas veces el cambio no está en añadir, sino en quitar barreras: una luz que evita sombras, una silla a la altura correcta, una señal que orienta sin infantilizar. La terapia ocupacional también es arquitectura, hábitos y contextos que invitan a participar.
Trabajo codo con codo con enfermería, fisioterapia, psicología y, por supuesto, con las familias. Cuando todos miramos en la misma dirección, emergen resultados que se palpan: más autonomía en las actividades básicas, menos miedo a moverse, mejor descanso, más ganas de estar con otros. En este enfoque encajan proyectos que el Grupo Casablanca ha reforzado: unidades de convivencia, programas de movilidad y equilibrio y un modelo Sujeciones Cero que pone la dignidad por delante. Sustituir una sujeción por un entorno seguro y una presencia profesional más cercana es exigente, pero devuelve algo irrenunciable: libertad con seguridad.
Agradezco el premio, sí, pero lo vivo como un espaldarazo a un trabajo coral. Nada de lo que hacemos tendría sentido sin el equipo y sin cada familia que confía en nosotros. Mi compromiso es seguir defendiendo una terapia ocupacional con ciencia y con alma: medir lo que de verdad importa y no perder de vista que, a cualquier edad, el mejor tratamiento es seguir teniendo motivos para levantarse cada mañana.




